Von der Leyen: “Hoy más que nunca, la competitividad de Europa debe estar en el centro de nuestra agenda”
Von der Leyen: “Hoy más que nunca, la competitividad de Europa debe estar en el centro de nuestra agenda”
Fecha publicada: 10 Septiembre, 2024

El reciente informe de la Unión Europea “The future of European competitiveness: A competitiveness strategy for Europe”, entregado oficialmente ayer, resalta los desafíos y oportunidades que enfrenta el continente en su búsqueda por consolidar una economía más competitiva y sostenible. En medio de un contexto global en transformación, marcado por el cambio climático, la digitalización y crecientes tensiones geopolíticas, la UE apuesta por una estrategia industrial que integra la innovación tecnológica, la descarbonización y la seguridad económica. Dentro de esta agenda, la transición hacia energías limpias, especialmente el hidrógeno verde, se presenta como una de las claves para asegurar tanto la competitividad como la sostenibilidad del bloque.
En conferencia de prensa junto al ex presidente de la EU, Ursula von der Leyen, actual Presidenta de la Comisión Europea, declaró que “Hoy más que nunca, la competitividad de Europa debe estar en el centro de nuestra agenda y en el corazón de nuestra acción. El futuro económico de nuestra Unión depende de dos principios fundamentales: la transición hacia una economía limpia, competitiva y circular, y garantizar que esa competitividad vaya de la mano con una prosperidad compartida para todos. No podemos hablar de competitividad sin hablar de justicia social, y la transformación que impulsemos debe ser inclusiva y equitativa. Solo así aseguraremos un crecimiento sostenible y duradero para Europa.”
Innovación y competitividad: brechas tecnológicas
Uno de los puntos centrales del informe es el reconocimiento de la creciente brecha en innovación entre la UE y sus principales competidores globales, Estados Unidos y China. En este sentido, Europa necesita acelerar su capacidad de innovación, especialmente en sectores emergentes como la inteligencia artificial (IA), la computación cuántica y las energías limpias.
Si bien la UE ha demostrado liderazgo en áreas como la fabricación de turbinas eólicas y electrolizadores para hidrógeno, se subraya la urgencia de cerrar las brechas en tecnología avanzada. El informe identifica que una gran parte de la innovación en Europa no se está traduciendo en productos y servicios comercializados a gran escala. Esto es especialmente preocupante para sectores críticos como las tecnologías limpias, donde la competencia china, respaldada por fuertes subsidios y una rápida innovación, está generando una presión considerable.
Hidrógeno verde: una oportunidad para liderar la descarbonización
Dentro de los sectores que representan una oportunidad para la UE en la transición energética, el hidrógeno verde ocupa un lugar destacado. Europa ha hecho avances significativos en el desarrollo de tecnologías para la producción de hidrógeno limpio, que resulta esencial para la descarbonización de industrias difíciles de electrificar, como la siderurgia, la química y el transporte pesado. El informe menciona que el 20% de las tecnologías limpias a nivel global son desarrolladas en Europa, lo que demuestra el potencial del continente para posicionarse como líder en este sector.
No obstante, el camino hacia una economía del hidrógeno enfrenta desafíos considerables. Uno de los principales es la competencia china, que avanza rápidamente en la producción de hidrógeno a menor costo, gracias a sus vastos recursos de energía solar y eólica. Para Europa, la clave será establecer un marco de políticas coherente que permita integrar el hidrógeno verde en su mix energético de manera competitiva y sostenible.
A pesar del potencial de la descarbonización, la realidad energética europea sigue siendo compleja. El informe destaca que, aunque los precios de la energía han disminuido desde los picos observados durante la crisis energética post-pandemia y la invasión rusa de Ucrania, las industrias europeas siguen pagando precios mucho más altos que sus competidores globales, particularmente en el caso del gas y la electricidad. Esta situación se debe en parte a la falta de recursos naturales en el continente, pero también a una estructura de mercado energético fragmentada y a la imposición de impuestos elevados.
El costo elevado de la energía es un obstáculo para que las empresas europeas compitan en igualdad de condiciones con rivales en EE. UU. y Asia, que disfrutan de tarifas más bajas. Sin un plan efectivo para trasladar los beneficios de la descarbonización a los consumidores y a las industrias, la transición energética corre el riesgo de afectar la competitividad de la región.
La seguridad energética y la reducción de dependencias se han convertido en pilares fundamentales para el futuro de Europa, según el informe. La pérdida del suministro energético de Rusia y la dependencia de China en materiales críticos y tecnologías digitales colocan a Europa en una posición de vulnerabilidad. Para mitigar estos riesgos, se propone el desarrollo de una política económica exterior robusta que garantice el acceso a recursos estratégicos y la protección de las cadenas de suministro esenciales, incluyendo aquellas relacionadas con las tecnologías limpias y el hidrógeno.
Conclusión: El hidrógeno verde como motor de la transformación
En resumen, el informe de la Unión Europea establece una clara hoja de ruta para que Europa mantenga su liderazgo en sostenibilidad y competitividad en el siglo XXI. La transición hacia energías limpias, y en particular el hidrógeno verde, es vista no solo como una necesidad climática, sino también como una oportunidad para transformar la estructura económica del continente. Sin embargo, para que Europa pueda consolidar su posición, será necesario abordar de manera integral los desafíos en innovación, precios energéticos y seguridad geopolítica, con el fin de crear un ecosistema competitivo que esté a la altura de las demandas globales.




