Inversiones en hidrógeno crecen siete veces, pero incertidumbre regulatoria amenaza metas climáticas para 2030
Inversiones en hidrógeno crecen siete veces, pero incertidumbre regulatoria amenaza metas climáticas para 2030
Fecha publicada: 25 Septiembre, 2024

En los últimos años, la industria del hidrógeno ha experimentado un crecimiento sin precedentes, consolidándose como un pilar clave en la transición energética global. Según el informe “Hydrogen Insights 2024” del Hydrogen Council, elaborado en colaboración con McKinsey & Company, la inversión en proyectos de hidrógeno ha aumentado significativamente, pasando de $10 mil millones de dólares en 2020 a $75 mil millones en 2024, lo que representa un incremento de siete veces en los proyectos que han alcanzado la decisión final de inversión (FID). Sin embargo, este crecimiento no ha sido suficiente para cumplir con los compromisos climáticos, lo que plantea desafíos importantes para el futuro.
Uno de los aspectos más destacados del estudio es la expansión global del número de proyectos. Desde 2020, el pipeline de proyectos ha aumentado de 228 a 1,572, con una capacidad proyectada de suministro de hidrógeno limpio que alcanzará las 48 millones de toneladas anuales (Mtpa) en 2030. A pesar de este impresionante avance, el informe advierte que solo entre 12 y 18 Mtpa podrían materializarse para esa fecha debido a retrasos y la cancelación de proyectos. La incertidumbre regulatoria y los aumentos en los costos de energía renovable son los principales factores que están frenando esta expansión.
Estados Unidos y China han emergido como los líderes en cuanto a capacidad de hidrógeno limpio comprometida. En Norteamérica, más del 90% de la capacidad aprobada corresponde a hidrógeno bajo en carbono, impulsado en gran parte por las políticas de incentivos como el crédito fiscal 45Q para la captura de carbono (CCS). Mientras tanto, China se destaca por la instalación de grandes proyectos de hidrógeno renovable, con el 55% de su capacidad comprometida ya en fase de construcción.
A nivel global, se estima que se necesitará una inversión adicional de $335 mil millones para cerrar la brecha necesaria para cumplir con las metas de cero emisiones netas para 2030. Si bien la inversión en producción y suministro ha superado las expectativas, alcanzando $15 mil millones por encima de lo necesario, los sectores de infraestructura y uso final del hidrógeno aún enfrentan un déficit considerable. En infraestructura, la brecha asciende a $190 mil millones, mientras que para aplicaciones de uso final, la cifra alcanza los $145 mil millones.
El informe también destaca la creciente madurez de los proyectos, donde cada vez más se están trasladando de la fase de anuncio a la etapa de diseño de ingeniería (FEED) o compromiso final. Esto es crucial, ya que la industria del hidrógeno está siguiendo un patrón de desarrollo similar al que vivieron en sus primeras etapas las industrias eólica y solar, con un alto porcentaje de proyectos que no llegan a materializarse.
En términos tecnológicos, la capacidad de electrólisis, esencial para la producción de hidrógeno renovable, también ha aumentado, alcanzando los 375 GW anunciados para 2030. Sin embargo, el despliegue debe acelerarse de manera exponencial en los próximos años, ya que la capacidad operativa actual es de solo 2 GW, lo que implica un crecimiento necesario de más de 200 veces para cumplir con los objetivos.
La industria del hidrógeno se encuentra en una encrucijada. Aunque los avances son innegables, el informe es claro en que se necesita un esfuerzo conjunto entre gobiernos y sector privado para superar los obstáculos actuales, principalmente la incertidumbre regulatoria y las dificultades de financiamiento. A pesar de los desafíos, la oportunidad es inmensa: el hidrógeno tiene el potencial de transformar el sistema energético global, generar beneficios socioeconómicos y, lo más importante, jugar un papel crucial en la mitigación del cambio climático




