Davos 2025 y los desafíos para América Latina en un escenario cambiante

Davos 2025 y los desafíos para América Latina en un escenario cambiante

Por Grace Keller

Fecha publicada: 27 Enero, 2025

En el marco del Annual Meeting del Foro Económico Mundial (WEF) celebrado entre el 20 y el 24 de enero, los líderes mundiales se reunieron para debatir los desafíos y oportunidades de un mundo en constante cambio. En este escenario, América Latina ocupó un lugar destacado, con debates centrados en la resiliencia económica, el impacto del cambio climático, el nearshoring, y las tensiones comerciales globales. Entre las voces influyentes se destacó la participación del ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren, quien presentó las perspectivas del país frente a un panorama global de crecientes tensiones geopolíticas.

América Latina: crecimiento moderado y desafíos estructurales

Tres años después de que la guerra en Ucrania alterara las cadenas de suministro globales y disparara la inflación, las economías latinoamericanas muestran una recuperación moderada. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), las proyecciones de crecimiento son positivas, aunque tímidas, y los precios se han estabilizado. Sin embargo, los retos de largo plazo persisten: la baja productividad laboral, la seguridad alimentaria y la vulnerabilidad ante eventos climáticos extremos son temas urgentes.

Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destacó que América Latina se encuentra en un “punto de inflexión”. Aunque los problemas tradicionales continúan, otros como el cambio climático y las tensiones comerciales han cobrado mayor relevancia.

Chile: resiliencia en tiempos de incertidumbre

Chile fue uno de los países destacados en las discusiones de Davos debido a su activa política comercial. Con más de 60 acuerdos comerciales en vigor, el país ha sido ejemplo de apertura al comercio global. Sin embargo, Van Klaveren advirtió sobre los riesgos que plantea la fragmentación del comercio internacional, particularmente por las tensiones entre Estados Unidos y China. Estas disputas podrían “arrastrar” a economías altamente globalizadas como la chilena, que depende de la exportación de minerales, agroindustrias y energía limpia.

A pesar de los desafíos, el ministro se mostró optimista sobre el papel de Chile y América Latina en la transición energética global. “Contamos con el potencial de minerales críticos, agroindustrias y energías limpias para alimentar a una población creciente y liderar la transición energética”, afirmó.

Cambio climático y seguridad alimentaria: el desafío inminente

El impacto del cambio climático en América Latina fue otro tema recurrente en Davos. Según el Banco Mundial, la región ha enfrentado 74 sequías en las últimas dos décadas, lo que pone en peligro la seguridad alimentaria. En este contexto, Dina Boluarte, presidenta de Perú, subrayó la necesidad de ampliar las fronteras agrícolas e invertir en infraestructura para garantizar el acceso al agua y la producción de alimentos.

Chile también enfrenta riesgos asociados al cambio climático. Las sequías prolongadas y el retroceso de los glaciares amenazan la disponibilidad de agua, un recurso clave para la agroindustria y la minería. En este sentido, el país ha desarrollado planes para fortalecer la resiliencia climática, pero se requiere un esfuerzo mayor, incluyendo la cooperación regional y el financiamiento internacional.

Nearshoring: una oportunidad para diversificar la economía

El nearshoring, o la relocalización de cadenas de suministro más cerca de los mercados de consumo, se perfila como una oportunidad estratégica para América Latina. Países como la República Dominicana están consolidándose como hubs regionales, gracias a su estabilidad económica y alianzas público-privadas.

Para Chile, este enfoque representa una oportunidad para atraer inversiones en sectores como la tecnología, hubs industriales y los servicios, aprovechando su estabilidad política y económica, así como su experiencia en comercio internacional. Sin embargo, será clave abordar los desafíos de productividad laboral y mejorar las capacidades locales para aprovechar plenamente estas oportunidades.

Colaboración público-privada y retos de gobernanza

La colaboración entre el sector público y privado se destacó como un elemento esencial para superar los retos económicos y sociales de la región. Goldfajn enfatizó la importancia de atraer inversiones hacia sectores clave como infraestructura, salud, y minerales críticos, lo que no solo fomentará el crecimiento, sino que también promoverá una economía más inclusiva.

En Chile, esta fórmula ya ha mostrado resultados en el desarrollo del hidrógeno verde, un sector en el que el país busca posicionarse como líder global. La cooperación entre el gobierno, empresas y academia ha permitido avanzar en proyectos estratégicos, pero se necesitará una visión de largo plazo para escalar estas iniciativas.

Conclusión: Chile y América Latina en el mapa global

La participación de líderes latinoamericanos en Davos 2025 mostró una región consciente de sus desafíos, pero también de sus oportunidades. Chile, con su historial de resiliencia y visión estratégica, tiene el potencial de jugar un papel central en áreas como la transición energética y el comercio global.

Sin embargo, el camino no está exento de riesgos. Las tensiones comerciales, el cambio climático y los retos de gobernanza requieren respuestas coordinadas y audaces. En palabras de Van Klaveren, el panorama global puede parecer “nublado”, pero América Latina cuenta con las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos y ser un actor clave en la economía global del siglo XXI.

Imagen y Fuente: Foro Económico Mundial/Pascal Bitz

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