Europa y China aceleran el desarrollo de la industria del hidrógeno renovable, mientras EE.UU. retrocede
Europa y China aceleran el desarrollo de la industria del hidrógeno renovable, mientras EE.UU. retrocede
Por Maciej Bukowski de CEPA, Center for European Policy Analysis.
Fecha publicada: 11 Febrero, 2025

Mientras la administración del presidente Donald Trump da marcha atrás en las políticas de energías limpias, la nueva Comisión Europea avanza a paso firme para alcanzar sus ambiciosos objetivos climáticos. Un punto clave en esta estrategia será la promoción del hidrógeno verde, una tecnología que podría consolidar el liderazgo europeo en la transición energética global.
Apenas instalado en la Casa Blanca, Trump revocó los incentivos fiscales de la administración Biden para la inversión en hidrógeno limpio. Sus órdenes ejecutivas eliminaron regulaciones destinadas a fomentar los vehículos eléctricos, abrieron vastas áreas de tierras públicas y aguas federales para la explotación petrolera y minera, y retiraron a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el cambio climático.
En contraste, China y Europa avanzan en direcciones opuestas en materia de política verde. China lidera la instalación de proyectos solares y eólicos a gran escala y ha superado con creces sus metas de producción de hidrógeno para 2025. Por su parte, la Comisión Europea presentará el 26 de febrero su esperado Clean Industrial Deal, un plan plurianual para impulsar las tecnologías limpias en el continente.
El hidrógeno se posiciona como un pilar central en la estrategia energética de la Unión Europea. En su reciente discurso en el Foro Económico Mundial en Davos, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, destacó la importancia de la infraestructura, incluyendo la modernización de las redes de gas natural para transportar hidrógeno. “No solo debemos seguir diversificando nuestro suministro energético y ampliando las fuentes de energía limpia, sino que también debemos movilizar más capital privado para modernizar nuestras redes eléctricas y nuestra infraestructura de almacenamiento”, afirmó.
De acuerdo con los objetivos de la UE, para 2030 el bloque espera producir 10 millones de toneladas de hidrógeno verde al año, lo que requerirá 500 TWh adicionales de electricidad renovable, equivalente al consumo eléctrico de Alemania. La Directiva de Energías Renovables establece que al menos el 42% del hidrógeno utilizado en la industria y el 29% en el transporte deben ser de origen renovable para 2030, con metas de cumplimiento obligatorio.
Alemania encabeza la iniciativa con la aprobación de la actualización de 9.000 kilómetros de gasoductos para transportar hidrógeno. España y Portugal buscan aprovechar su abundancia de recursos solares y eólicos para convertirse en exportadores clave de hidrógeno verde. Mientras tanto, Polonia, aún dependiente del carbón, ve en el hidrógeno una oportunidad para transformar su panorama industrial, destinando 640 millones de euros de los fondos de recuperación post-COVID de la UE a tecnologías de hidrógeno.
Con Estados Unidos dando un paso atrás en la transición energética, Europa y China se perfilan como los líderes en la carrera del hidrógeno verde. El nuevo Clean Industrial Deal será una prueba clave para la UE y su ambición de consolidarse como referente mundial en la descarbonización industrial y la innovación energética.




