Estudio analiza el potencial del metanol y amoníaco verde para el transporte marítimo
Estudio analiza el potencial del metanol y amoníaco verde para el transporte marítimo
Por Grace Keller
Fecha publicada: 24 Marzo, 2025

Un reciente estudio, “Life cycle assessment of e-/bio- methanol and e-/grey-/blue- ammonia for maritime transport” comisionado por la naviera francesa CMA CGM y elaborado por IFP Energies Nouvelles (IFPEN) ha puesto en evidencia que el amoníaco azul no cumple con los niveles de reducción de emisiones requeridos por las normativas europeas y de la Organización Marítima Internacional (OMI) para la descarbonización del transporte marítimo, como también un análisis de e-metanol, amoniaco verde, y otros combustibles renovables.
El informe, encargado por CMA CGM y elaborado por IFP Energies Nouvelles, demuestra que el e-metanol y el e-amoníaco tienen un alto potencial de reducción de emisiones, mientras que el amoníaco azul queda rezagado. Para Chile, la producción de combustibles derivados del hidrógeno verde se perfila como una ventaja competitiva global.
El informe, basado en un análisis de ciclo de vida (LCA) de los principales combustibles alternativos —metanol y amoníaco en sus versiones e-fuel, bio y azul— revela que el amoníaco azul incluso supera las emisiones del Very Low Sulphur Fuel Oil (VLSFO), combustible fósil actualmente en uso, principalmente debido a las emisiones de metano no capturado en la cadena del gas natural y a la limitada eficiencia de las tecnologías actuales de captura de carbono.
Este hallazgo pone en tela de juicio la viabilidad del amoníaco azul como solución transitoria en el transporte marítimo, desmitificando su rol como combustible ‘bajo en carbono’. Solo en escenarios extremadamente optimistas y hacia 2050, con tecnologías muy específicas y aún no ampliamente adoptadas, el amoníaco azul podría acercarse a los mínimos requeridos.
Por el contrario, el e-metanol y el bio-metanol destacan por sus altos niveles de reducción de emisiones, alcanzando en promedio un 70% y 80% menos emisiones que el VLSFO, respectivamente. En tanto, el e-amoníaco también muestra una tendencia favorable, aunque aún enfrenta desafíos técnicos relacionados con la eficiencia de motores y emisiones de N₂O.
Oportunidad para Chile
El análisis completo del documento realizado por H2News, resalta una conclusión estratégica: Chile, con su matriz eléctrica renovable, tiene el potencial de convertirse en proveedor clave de e-metanol y e-amoníaco para el sector marítimo internacional. La localización geográfica, la capacidad solar y eólica, y la infraestructura portuaria del país posicionan a la industria nacional del hidrógeno verde en una situación privilegiada.
Para acceder a este mercado global emergente, Chile debe asegurar que sus combustibles cumplan con los criterios de sostenibilidad definidos por la Unión Europea y la OMI, incluyendo trazabilidad, adicionalidad de energía renovable y fuentes certificadas de CO₂.
El estudio entrega lineamientos valiosos para la estrategia país en energías limpias y reafirma la importancia de impulsar inversiones en infraestructura portuaria, normativa de certificación de combustibles y cadenas logísticas eficientes.
Hallazgos clave del estudio
1. ¿Por qué es relevante para Chile?
Chile, con su ambición de convertirse en líder global en la producción de hidrógeno verde y sus derivados, está posicionándose estratégicamente para entrar al mercado de combustibles marítimos sostenibles. Este informe nos entrega información valiosa sobre qué productos derivados del H₂ tienen mayor potencial de descarbonización real, cuáles cumplen con la normativa europea y qué brechas aún persisten.
2.1 E-Metanol: Reducción robusta, pero con dependencia crítica
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Emisiones promedio WtW:
- 2025: 16 ± 4 gCO₂eq/MJ (si se usa energía renovable y captura de CO₂ de chimeneas)
- 2050: 5 ± 1 gCO₂eq/MJ (con captura de CO₂ desde el aire – DAC)
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Desempeño en transporte marítimo (gCO₂eq/TEU.km):
- Reducción promedio de 70% respecto a VLSFO, alcanzando hasta 80%.
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Conclusión: E-metanol es viable, pero depende fuertemente de la disponibilidad de CO₂ biogénico, cuya logística y escalabilidad podrían ser un cuello de botella.
2.2 Bio-Metanol: Campeón en reducción de GEI
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Reducción promedio de 80%, llegando hasta un 85% si se utilizan residuos de biomasa sostenibles.
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Cumple con los requisitos RED en todas las regiones evaluadas.
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La eficiencia mejora notablemente si se transporta el combustible final y no la biomasa cruda.
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Conclusión: Ofrece el mayor potencial de reducción de GEI, aunque está limitado por la disponibilidad de biomasa certificada y sostenible.
2.3 E-Amoníaco: Potencial alto pero con desafíos tecnológicos
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Emisiones promedio WtW:
- 2025: 17 ± 4 gCO₂eq/MJ
- 2050: 5 ± 1 gCO₂eq/MJ (renovable CTG)
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Desempeño en transporte marítimo:
- Reducción promedio de 50%, pero con alta variabilidad (35%-85%).
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Debilidades: menor eficiencia energética, alta necesidad de combustible piloto y emisiones de N₂O.
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Conclusión: Viable en el largo plazo. Se necesitan avances técnicos en motores, diseño naval y mitigación de N₂O.
2.4 Amoníaco Azul: ¿Transición o trampa?
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En 2025 tiene más emisiones que el VLSFO: 83 ± 12 gCO₂eq/MJ.
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Apenas logra cumplir con los umbrales en 6 de 17 regiones en 2050.
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Conclusión: No es una solución de largo plazo. Solo aplicable como combustible de transición con condiciones extremadamente optimizadas.
3. Variables Críticas Identificadas
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Fuente eléctrica local: Las emisiones WtW varían dramáticamente según la intensidad de carbono de la red eléctrica local.
Países como Francia o Canadá presentan mejor rendimiento que India o Sudáfrica. -
Distancia a puertos: El transporte del combustible desde el lugar de producción al puerto de bunkering puede aumentar las emisiones significativamente, lo que pone presión sobre la localización estratégica de las plantas.
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Escenario regulatorio:
- E-metanol y e-amoníaco cumplen con RED y RFNBO cuando usan energía renovable y DAC.
- Las metodologías RED no consideran emisiones de infraestructura renovable (paneles, turbinas), lo cual puede generar una visión sobreoptimista.
4. Perspectivas Globales al 2050
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Las mejoras proyectadas en eficiencia de electrólisis, electrificación de procesos auxiliares y transporte a base de los mismos combustibles producirán reducciones adicionales.
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En 2050, tanto e-metanol como e-amoníaco tendrán una huella de carbono dramáticamente menor. Bio-metanol se mantendrá competitivo si se garantiza biomasa sostenible.
5. Conclusiones para Chile: oportunidades estratégicas
5.1 Chile como hub exportador competitivo
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La combinación de energía solar y eólica abundante y limpia, infraestructura portuaria, y ambiciones estatales claras, hacen de Chile un candidato ideal para producir e-metanol y e-amoníaco con baja huella de carbono.
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Si el país asegura que sus e-combustibles cumplen con las regulaciones de la UE (RED III, FuelEU Maritime, ETS), puede transformarse en un proveedor premium para navieras como CMA CGM, Maersk y Hapag-Lloyd.
5.2 Bio-metanol chileno: una apuesta con matices
- La disponibilidad de biomasa certificada en Chile es limitada. La oportunidad está en residuos forestales, pero se requiere una política clara de trazabilidad y sostenibilidad. El desarrollo de tecnologías de gasificación eficiente es clave.
5.3 Urgencia por infraestructura portuaria
- Para que Chile sea competitivo como proveedor global, debe reducir las emisiones asociadas al transporte. Se requiere desarrollar infraestructura de bunkering en puertos como Mejillones, Quintero o Punta Arenas.
5.4 Necesidad de estándares y certificación nacional
- Alinear la normativa nacional con los criterios de RFNBO de la UE, especialmente en captura de carbono y adicionalidad de electricidad, es esencial para la elegibilidad de nuestros combustibles en mercados internacionales.




