Australia proyecta hub estratégico de H2V para Europa gracias a alianza con Fraunhofer ISE y el Puerto de Rotterdam
Australia proyecta hub estratégico de H2V para Europa gracias a alianza con Fraunhofer ISE y el Puerto de Rotterdam
Comunicado de Prensa
Fecha publicada: 08 Mayo, 2025

El Puerto de Rotterdam y el Instituto Fraunhofer de Sistemas de Energía Solar ISE, en colaboración con actores clave de Australia y Alemania, han concluido un estudio pionero que posiciona a Australia Occidental como un actor potencialmente dominante en la producción, uso y exportación de hidrógeno renovable a gran escala hacia Europa, particularmente Alemania, para 2050.
El estudio, denominado TrHyHub, analizó las condiciones necesarias para establecer una cadena de suministro eficiente desde el Mid West Hydrogen Hub en Oakajee hasta Alemania, a través del Puerto de Rotterdam. La investigación técnica y económica identificó que, en el corto plazo, el amoníaco renovable es el vector más viable para transportar hidrógeno verde, con importantes oportunidades de reducción de costos proyectadas a futuro.
Con una ubicación estratégica y una abundante capacidad de generación renovable, el Oakajee Strategic Industrial Area (SIA) fue evaluado como un punto neurálgico para desarrollar infraestructura de exportación. Un análisis geoespacial realizado por Fraunhofer ISE evidenció que dentro de un radio de 350 kilómetros alrededor de Oakajee existe potencial teórico para generar hasta 10.000 TWh de energía solar y 5.700 TWh de energía eólica terrestre, lo que permitiría producir anualmente hasta 185 millones de toneladas de hidrógeno verde a partir de solar y 105 millones desde viento. La producción de amoníaco renovable podría superar los 15 Mtpa, equiparando la capacidad actual de producción europea.
Desde el punto de vista logístico, el transporte de amoníaco hasta Alemania a través del Puerto de Rotterdam representa solo un 9% del costo total de la cadena de suministro, según la modelación económica de Fraunhofer ISE. Esto se debe al bajo costo de producción derivado de los abundantes recursos renovables en Australia Occidental. “El costo del transporte a larga distancia se ve ampliamente compensado por las ventajas en la producción y almacenamiento gracias al recurso solar y eólico disponible”, explicó Marius Holst, autor del estudio.
El equipo también analizó rutas de exportación para hidrógeno líquido y metanol, pero ambos presentan actualmente barreras técnicas y económicas, como la falta de buques adecuados y la necesidad de escalar rápidamente la capacidad de producción. “El factor decisivo para reducir costos es el escalamiento del mercado, por lo que es urgente iniciar una producción a gran escala”, afirmó Robert Szolak, jefe de departamento en Fraunhofer ISE.
Alemania, uno de los principales consumidores de hidrógeno en Europa, consume aproximadamente 1,6 millones de toneladas anuales, de las cuales el 90% es de origen fósil. En línea con el plan REPowerEU de la Comisión Europea, que busca importar 10 millones de toneladas de hidrógeno renovable al 2030, el país se ha comprometido a sustituir sus industrias intensivas en carbono —como la siderurgia y el transporte— por alternativas basadas en hidrógeno verde. En este contexto, la importación vía Róterdam se perfila como una solución óptima, dado que este puerto conecta eficientemente con regiones industriales clave como Renania del Norte-Westfalia y Ludwigshafen.
En septiembre de 2024, Australia y Alemania firmaron un acuerdo histórico para fortalecer las cadenas de suministro de hidrógeno renovable, a través de una ventana de financiamiento de €400 millones que será parte del mecanismo de subastas H2Global. Este respaldo financiero, compartido por ambos gobiernos, busca asegurar demanda europea y catalizar las inversiones necesarias para convertir a Australia Occidental en un proveedor estratégico de hidrógeno limpio.




