Chile debe aprovechar su energía renovable para liderar el mercado global de datos

Chile debe aprovechar su energía renovable para liderar el mercado global de datos

Por Arturo De la Sotta, CEO de P2X Consulting.

Fecha publicada: 19 Mayo, 2025

En un mundo hiperconectado y digitalizado, donde cada segundo se generan millones de datos, Chile enfrenta una oportunidad estratégica: liderar la exportación de “datos verdes”. Se trata de un nuevo paradigma que combina nuestra abundancia en energías renovables con la creciente demanda global por almacenamiento y procesamiento digital sostenible.

La idea es simple pero potente: instalar centros de datos en territorio chileno alimentados exclusivamente con energía solar y eólica. En lugar de exportar solo cobre, litio o eventualmente hidrógeno, podríamos también “exportar” energía renovable procesando datos globales desde el norte solar o el sur eólico de nuestro país.

El consumo energético de la infraestructura digital es inmenso. Se estima que los data centers podrían llegar a representar el 10% de la demanda eléctrica global al 2030. Hoy, gran parte de ellos funciona con combustibles fósiles. Aquí, Chile ofrece una ventaja difícil de igualar: una matriz renovable en expansión, costos competitivos, y condiciones geográficas excepcionales.

Empresas como Google, Amazon y Microsoft han fijado metas ambiciosas de carbono neutralidad. Chile puede convertirse en socio clave para esas metas, ofreciendo una localización confiable y limpia. Es una forma de “exportar sol y viento en forma de bytes”, con una huella ambiental mínima y un impacto económico significativo.

Pero el desafío es real. Necesitamos infraestructura digital robusta, corredores de fibra óptica y energía, marcos regulatorios que favorezcan la inversión rápida y sostenible, y un ecosistema educativo que forme talento en la intersección entre datos, energía y sostenibilidad. Países como Islandia o Noruega lo han hecho. Chile puede hacerlo también, si actúa con rapidez y visión.

El impacto territorial también es relevante. Esta industria puede descentralizar la economía, llevando desarrollo tecnológico a regiones como Antofagasta, Tarapacá o Magallanes, creando empleos altamente calificados en zonas alejadas de la capital.

El tiempo apremia. Otros países con capacidades similares ya compiten por atraer estas inversiones. Chile debe moverse con agilidad, articulando alianzas público-privadas, promoviendo internacionalmente su propuesta de valor, y asegurando las condiciones habilitantes para este nuevo mercado.

Exportar “datos verdes” no es solo una innovación económica: es una apuesta estratégica para liderar la transición digital con responsabilidad ambiental. Tenemos la energía, la geografía y la estabilidad. Lo que falta es decisión.

(El autor(a) es responsable de la exactitud y veracidad del contenido presentado en la columna de opinión. La plataforma y el editor no asumen ninguna responsabilidad por cualquier error, omisión o imprecisión en la información proporcionada.)

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