Javier Soubelet: “Una de nuestras motivaciones fue evaluar si estas empresas ven a Biobío como un territorio atractivo para invertir”
Javier Soubelet: “Una de nuestras motivaciones fue evaluar si estas empresas ven a Biobío como un territorio atractivo para invertir”
Por Grace Keller, enviada especial a Rotterdam, y Emerson Flores, editor de H2News.
Fecha publicada: 05 Junio, 2025

La región del Biobío avanza con firmeza hacia su consolidación como un polo estratégico en el desarrollo del hidrógeno verde en Chile. Con una base industrial sólida, un ecosistema forestal robusto y capacidades energéticas complementarias, la zona está explorando modelos internacionales exitosos que permitan adaptar y escalar soluciones innovadoras a su realidad territorial.
En una reciente visita a los Países Bajos, Bélgica y España, como parte de su participación en el World Hydrogen Summit 2025 en Rotterdam, Javier Soubelet, gerente del Programa Estratégico Regional de Hidrógeno Verde Biobío H2V Biobío; tuvo la oportunidad de conocer de primera mano experiencias clave de esos ecosistemas y reflexionar sobre las mejores prácticas para la región. En la entrevista con H2News, Soubelet compartió los aprendizajes más importantes de su gira técnica, su visión sobre el potencial del metanol y otros derivados estratégicos y su análisis del panorama actual de la industria tras el mayor encuentro global del hidrógeno. Además, abordó la importancia de las inversiones, la innovación tecnológica y las alianzas público-privadas para impulsar una nueva economía basada en un modelo de carbono neutral en la región del Biobío.
¿Qué motivó la visita a la región de Groeningen, en los Países Bajos, y qué aprendizajes dejó para Biobío?
Nuestra visita comenzó el lunes en el parque industrial de Eemshaven, ubicado en la provincia de Groeningen, en el norte de los Países Bajos. Hace un año atrás, estábamos visitando también otras instalaciones en esta zona. El objetivo fue conocer casos exitosos de implementación de clústeres industriales vinculados al hidrógeno, que pudieran ofrecer aprendizajes para nuestra región. Una de nuestras motivaciones fue evaluar si estas empresas ven a Biobío como un territorio atractivo para invertir.
Lo interesante de esa región es que fue el primer “valle de hidrógeno” en Europa desarrollado bajo la Clean Hydrogen Partnership. Existen allí dos polos industriales bien definidos: Eemshaven, centrado en la importación y distribución de energía, con fuerte desarrollo de eólica offshore e industria petroquímica, y Delfzijl, centrado en el uso final del hidrógeno para la industria química principalmente, también con fuerte desarrollo de eólica offshore. Constatar en terreno la magnitud de estas inversiones y la planificación involucrada, nos permitió comparar con nuestra propia realidad.
¿Por qué el metanol es un foco relevante para la estrategia de Biobío?
Porque buscamos que cada región de Chile tenga una visión diferenciada en el marco de una estrategia nacional unificada. Biobío no compite con Magallanes o Antofagasta en cuanto a radiación solar o vientos extremos, pero sí tenemos una ventaja industrial histórica. Nuestra capacidad instalada permite un “upgrade” de infraestructura, lo que evita partir desde cero como en otras regiones.
Además, tenemos una industria forestal potente, que nos entrega uno de los insumos clave para producir metanol verde: el CO₂ biogénico. Si a eso le sumamos la posibilidad de producir hidrógeno verde a costos competitivos, contamos con los dos elementos esenciales para desarrollar una cadena de valor completa en derivados del hidrógeno, incluyendo e-fuels y combustibles sostenibles para la aviación.

Javier Soubelet, gerente del Programa Estratégico Regional de Hidrógeno Verde Biobío, H2V Biobío; Rebeca Poleo, directora de Proyectos de Hidrógeno de Engie, y presidenta de H2 Chile y Johan Dreyer, presidente de H2 Antofagasta y representante GNA Minerals.
¿Qué actores regionales deberían participar en este proceso de desarrollo?
Depende del clúster que se quiera impulsar. En el caso del metanol, claramente la industria forestal es central, tanto por la disponibilidad de biomasa como por las plantas de celulosa que ya generan energía verde y pueden contribuir con excedentes. Pero también necesitamos empresas especializadas en producción química y tecnología aplicada.
Otro grupo clave son los servicios industriales de Biobío: tenemos una fuerte base metalmecánica, con pequeñas, medianas y grandes empresas, que hoy están mayoritariamente enfocadas en los sectores forestal, pesquero y petroquímico. El hidrógeno verde ofrece una oportunidad para que esas capacidades se integren a nuevas cadenas de valor más sofisticadas.
¿El enfoque es exportar hidrógeno o fomentar el consumo interno?
Ambas cosas, pero con matices. Más que exportar hidrógeno como molécula, nos interesa introducirlo en los procesos de transformación para exportar productos de mayor valor agregado, como metanol verde u otros combustibles bajos en carbono. Con una matriz productiva con mayor grado de sofisticación, nos mantenemos como un polo manufacturero, pero con una huella de carbono mucho menor, haciéndonos más competitivos en el contexto de los mercados globales y ayudándonos a cumplir con los compromisos ambientales que hemos asumido como país frente a la comunidad internacional. Además, el consumo interno nos permite potenciar el desarrollo industrial e integrar a nuestras empresas en esta nueva cadena de valor.
Visita Técnica a España
¿Qué lecciones clave espera aplicar H2V Biobío de las experiencias del País Vasco y Cataluña en el desarrollo de la cadena de valor del hidrógeno limpio?
Regiones industrializadas como el País Vasco y Cataluña guardan grandes similitudes con el ecosistema industrial de la región del Biobío. Por lo tanto, observar las experiencias y aprendizajes en la integración de empresas de distintos tamaños en el desarrollo de la cadena de valor del hidrógeno limpio son tremendamente enriquecedoras para la hoja de ruta de H2V Biobío. Para la Región del Biobío, que cuenta con una sólida base industrial, es estratégico aprender de estas experiencias y establecer vínculos que permitan acelerar nuestro propio proceso de transformación productiva.
Tras la visita a España, ¿Cómo aprovechará H2V Biobío las ventajas industriales de la región para integrar a sus empresas en la cadena de valor del hidrógeno limpio?
Nuestra región tiene una composición industrial diversa donde confluyen el sector químico, metalmecánico, forestal, portuario, entre otros. La experiencia de estos clusters europeos nos muestra caminos concretos para integrar nuestras empresas —de distintos tamaños— en la cadena de valor del hidrógeno limpio y otros derivados en la transición energética y productiva de nuestra región.
¿Cuál es la importancia de conectar el ecosistema de Biobío con redes internacionales como las de España para acelerar el desarrollo del hidrógeno limpio en la región?
Conectar nuestro ecosistema con redes internacionales como las que hemos conocido en España es clave para acelerar el desarrollo del hidrógeno limpio en Biobío y posicionar a la región como referente de industria sostenible a nivel nacional e internacional. En este sentido, buscaremos profundizar los vínculos de colaboración con estas instituciones europeas, a través de acuerdos estratégicos, intercambio de conocimiento, programas de formación y desarrollo de proyectos conjuntos que potencien la competitividad regional.




