Chile consolida su avance en hidrógeno verde con hitos regulatorios, proyectos en despliegue y señales concretas desde la demanda
Chile consolida su avance en hidrógeno verde con hitos regulatorios, proyectos en despliegue y señales concretas desde la demanda
Fecha publicada: 26 Noviembre, 2025

La industria del hidrógeno verde ingresa a una fase decisiva. A nivel global, la capacidad instalada supera el millón de toneladas anuales, con otros cinco millones en construcción y una inversión comprometida que alcanza los US$110 mil millones en proyectos de hidrógeno limpio. En este escenario, Chile se posiciona con 84 proyectos anunciados, 16 en operación —principalmente pilotos tecnológicos— y una cartera total valorizada en US$170 mil millones, equivalente a más de la mitad del PIB nacional. El potencial exportador proyectado asciende a US$13.355 millones anuales, de acuerdo a informe elaborado por la Asociación Chilena del Hidrógeno, H2 Chile.
En 2025, Chile dio pasos clave para modernizar su institucionalidad vinculada a permisos sectoriales y fomento a la inversión. En septiembre se presentó el proyecto de Ley de Fomento a la Industria del Hidrógeno Verde, que considera un incentivo tributario por US$2.800 millones y un régimen especial para Magallanes. En paralelo, la entrada en vigencia de la Ley 21.770 creó una ventanilla única digital, habilitó la tramitación paralela, reguló el silencio administrativo y armonizó más de 40 cuerpos legales, reduciendo incertidumbre y tiempos de ejecución.
Proyectos en desarrollo: minería, combustibles sintéticos y amoniaco verde
En producción y comercialización, destacan hitos como la RCA del proyecto H2 Green Mining de Susterra en Calama, con expansión planificada hacia 200 MW y una producción anual estimada de 25.000 toneladas de hidrógeno verde para sustituir diésel en faenas mineras. En Magallanes, HIF Global avanza en la integración de una unidad de captura directa de aire (DAC) de 600 toneladas de CO₂ al año y obtiene certificación ISCC EU–RFNBO, la primera fuera de Europa para e-combustibles.
El Proyecto Volta de MAE aseguró suministro hídrico a partir de reúso de aguas residuales, mientras los megaproyectos de amoniaco verde liderados por TotalEnergies/H2 Magallanes y HNH Energy continúan su evaluación ambiental con inversiones estimadas entre US$11.000 y US$16.000 millones y capacidades superiores a 1 GW de electrólisis.
En utilización, Chile registra avances en demanda real. GasValpo aumentó a 5% la inyección de hidrógeno en redes residenciales de La Serena–Coquimbo y mantiene la meta de 20% para 2025. Se homologó el primer camión a hidrógeno de Latinoamérica, y Reborn Electric inició pruebas del primer bus a hidrógeno fabricado en Chile. La Armada realizó la primera navegación con e-gasolina producida en Magallanes, y en obras públicas se validaron equipos duales diésel–hidrógeno en condiciones exigentes.
Manufactura local: tres consorcios impulsan la cadena de valor
CORFO adjudicó US$25,6 millones para manufactura y ensamblaje de electrolizadores y componentes habilitantes. En Biobío, Hygreen y SinoHy Energy instalarán líneas de ensamblaje alcalino; Hypack producirá electrolizadores alcalinos y PEM en Santiago; y Joltech levantará una planta piloto para electrodos, consolidando una base industrial emergente con más de 180 empleos directos.
El despliegue global se concentra en China, Europa, India, Japón, Corea y Norteamérica. China lidera con 55% de la capacidad renovable comprometida y costos récord en electrolizadores. India marcó precios históricos en subastas de amoniaco verde, mientras Europa avanza con plantas de 200 MW en Países Bajos. En Latinoamérica destacan Brasil, Colombia, Paraguay y Perú con proyectos industriales en fase de construcción, diseño o FID inminente.
Análisis
Los avances de 2025 muestran que Chile está entrando en una etapa de ejecución donde la regulación, la coordinación institucional y la disponibilidad de infraestructura serán determinantes. La industria respondió con pilotos, acuerdos de suministro, manufactura local y proyectos de escala creciente, pero el siguiente tramo dependerá de asegurar demanda —local y global— que permita cerrar decisiones de inversión en los próximos años.
La competencia mundial ya no girará en torno al recurso, sino a la capacidad de ejecución. Países con marcos más ágiles están moviéndose rápido hacia la producción comercial, y Chile deberá sostener ritmo en permisos, trazabilidad, integración territorial y costos energéticos para no perder liderazgo. Si logra transformar los pilotos actuales en operaciones comerciales antes de 2028, podrá consolidarse como un socio confiable en la economía internacional del hidrógeno verde.




