HNH Energy ajusta su estrategia en Magallanes y confirma su apuesta por la aprobación de su RCA

HNH Energy ajusta su estrategia en Magallanes y confirma su apuesta por la aprobación de su RCA

Por Grace Keller

Fecha publicada: 22 Enero, 2026

El anuncio realizado ayer por HNH Energy, en el que informa la conclusión de su participación en la asociación gremial H2V Magallanes, marca un punto de inflexión en el desarrollo de la industria del hidrógeno verde en la región austral. La decisión, adoptada en el marco de las definiciones estratégicas de la compañía para 2026, se produce en un escenario de alta incertidumbre para el sector y vuelve a poner sobre la mesa el debate en torno a los tiempos, condiciones habilitantes y señales económicas que enfrenta una industria basada en megaproyectos de alta complejidad tecnológica y financiera.

Desde la empresa, el mensaje fue explícito: la prioridad estratégica está hoy concentrada exclusivamente en la obtención de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), considerada el hito indispensable para avanzar de manera concreta en el desarrollo del proyecto. Según explicó HNH Energy a través de un comunicado de prensa, el ajuste en la asignación de recursos responde directamente a la extensión de los plazos del proceso de evaluación ambiental y a la necesidad de focalizar capacidades técnicas, humanas y financieras en esta etapa crítica.

Al ser consultado Salvador Harambour, Director Ejecutivo de H2V Magallanes, expresó a H2NEWS que “el proyecto HNH Energy del gremio H2V Magallanes es ciertamente una mala noticia; pero ella se enmarca en el contexto de una decisión propia de los socios de dicho proyecto, que ante la compleja situación que atraviesa la industria, han decidido pertinente retirarse del gremio mientras mantienen sus trabajos para responder al su segundo ICSARA y obtener su RCA.

El gremio H2V Magallanes y los proyectos que permanecen en él, siguen trabajando par avanzar en la obtención de los permisos ambientales que les permitan salir a competir en el mercado internacional. Las complejidades de un mercado que no se está desarrollando a la velocidad esperada pone de manifiesto el desafío de mejorar la competitividad de los proyectos magallánicos, tanto en lo que ser refiere a su optimización técnica y financiera, como en las certezas que requiere obtener a través de la compleja “permisología” chilena”, concluyó.

No obstante, la información publicada ayer por La Prensa Austral  instaló una lectura más severa del escenario. De acuerdo con fuentes citadas por el medio regional, el retiro del gremio estaría vinculado a la decisión de uno de los socios del consorcio, Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), de mantener su participación, pero frenar nuevas inversiones en el corto plazo. Bajo esta interpretación, el medio plantea la posibilidad de un “congelamiento” del proyecto, encendiendo alertas sobre la viabilidad de una de las iniciativas emblemáticas del hidrógeno verde en Magallanes.

Respecto al escenario actual que está viviendo la Región, Marcos Kulka, Director Ejecutivo de la Asociación Chilena de Hidrógeno, H2 Chile, señaló que “lo que está ocurriendo hoy en Magallanes refleja una dinámica global del hidrógeno renovable. Proyectos pioneros que han invertido sumas muy relevantes están entrando a una fase de ajuste, priorizando foco y eficiencia frente a un entorno geopolítico complejo, costos aún elevados y una demanda que avanza más lento de lo proyectado. Ese reordenamiento no es abandono, es gestión responsable del riesgo”, explicó.

El ejecutivo, además, señaló a H2NEWS, que “es clave tener empatía con la región y sus comunidades. No se les puede pedir un voto de confianza permanente. Las expectativas que se generan deben ir acompañadas de avances concretos, certezas y señales claras de progreso”.

Según dijo, “Chile y Magallanes mantienen ventajas estructurales únicas, pero capturar ese potencial no es tarea exclusiva de las empresas, ni solo del Estado, ni únicamente del territorio. Requiere coordinación real. Y es justamente en estos momentos de mayor desaliento cuando se toman las decisiones que marcan la diferencia; agilizar la tramitación ambiental con plazos predecibles, mejorar la competitividad regulatoria y tributaria, y generar incentivos efectivos que activen la demanda.

Los países que hoy avanzan más rápido no necesariamente tienen mejores recursos naturales, sino marcos más claros y una ejecución más decidida. Ese es el desafío que Chile debe abordar si quiere transformar su potencial en desarrollo concreto y sostenible para la región y el país”.

Los matices detrás del titular

HNH Energy descarta hablar de abandono o salida definitiva del proyecto y enfatiza que se trata de una reorientación coherente con la etapa que actualmente atraviesa la iniciativa.

El Estudio de Impacto Ambiental (EIA), ingresado en julio de 2024, recibió más de 1.400 observaciones por parte de los servicios públicos y la comunidad, lo que llevó a la compañía a solicitar una suspensión temporal del proceso de evaluación con el objetivo de preparar una primera adenda, cuya presentación está prevista para marzo de este año. En ese contexto, explican, la decisión de salir del gremio no implica un juicio negativo sobre el trabajo realizado, sino un reconocimiento a las instancias de colaboración y coordinación desarrolladas durante el periodo de participación.

Un escenario complejo, pero no necesariamente regresivo

El momento que atraviesa Magallanes no debiera leerse exclusivamente en clave de retroceso. Las señales de atraso —o incluso de eventual congelamiento— de algunos proyectos abren también una etapa de reflexión necesaria para una industria que, por su escala, exposición a mercados globales y dependencia de marcos regulatorios aún en construcción, difícilmente podía desplegarse sin ajustes en su fase inicial.

Una pausa en la toma de decisiones de inversión es una muestra de que estos megaproyectos son realmente un desafío enorme. La zona ha demostrado que este ejercicio ha sido un avance en lo territorial, donde el trabajo articulado entre lo público y privado ha sido un ejemplo a nivel nacional, con una participación ciudadana activa desde el principio que, según la última encuesta Casen 2025, apoyan en casi un 90% el desarrollo de esta industria.  Magallanes mantiene ventajas estructurales que no se han diluido: un recurso eólico de clase mundial, experiencia acumulada en proyectos piloto, capital humano en formación y un posicionamiento internacional que sigue siendo observado con atención por inversionistas y potenciales compradores.

Chile frente al espejo internacional

La situación regional debe, además, contextualizarse dentro de un escenario internacional que dista de estar detenido. Tal como ha venido reportando H2NEWS, proyectos de hidrógeno y amoníaco verde están alcanzando decisiones finales de inversión en Europa, Medio Oriente, Asia y Australia, impulsados por contratos de largo plazo, esquemas de apoyo a la demanda, subastas específicas y marcos regulatorios que han sabido adaptarse a esta nueva industria. Corredores industriales, puertos energéticos y clústeres regionales ya están entrando en fases de construcción o escalamiento comercial.

La diferencia, más que en el potencial del recurso —donde Magallanes sigue siendo altamente competitivo—, radica en el ritmo de maduración del ecosistema. Mientras otros mercados han logrado sincronizar oferta, demanda e instrumentos financieros, en Chile persisten desajustes entre ambición, regulación, señales de precio y desarrollo de mercado. En ese sentido, una eventual pausa de proyectos emblemáticos no invalida la estrategia país, pero sí evidencia la necesidad de recalibrar tiempos, prioridades y mecanismos de apoyo.

Diversificación y gradualidad como alternativa

La idea de reorientar los proyectos de hidrógeno verde en Magallanes hacia una menor escala o hacia una supuesta demanda local enfrenta límites estructurales difíciles de ignorar. Se trata de una región no industrializada, con condiciones geográficas extremas y sin un mercado interno capaz de absorber volúmenes relevantes de forma competitiva. La viabilidad del territorio siempre estuvo asociada a la gran escala exportadora y a la calidad excepcional del recurso, factores que permitían compensar la lejanía y reducir los costos logísticos. Sin embargo, esa misma escala exige niveles de inversión que hoy solo un número reducido de empresas internacionales puede asumir, lo que tensiona el modelo sin que alternativas de menor tamaño logren, por ahora, ofrecer una solución económicamente realista.

Ahora bien, por supuesto que desarrollando estos megaproyectos, podría abrir espacio incorporar usos locales del hidrógeno, proyectos de menor escala, integración con la industria existente y encadenamientos productivos. Un ejemplo, el pilotaje que está realizando HIF con la Armada. Esto permitiría avanzar hacia un ecosistema más resiliente, capaz de adaptarse tanto a la evolución de la demanda internacional como a los cambios regulatorios.

En paralelo, la nota de La Prensa Austral amplía el análisis hacia factores estructurales que han tensionado a la industria: cambios en guías ambientales, exigencias crecientes en biodiversidad y debates en torno a instrumentos como los Acuerdos de Producción Limpia. A ello se suma la controversia en torno al proyecto de Ley de Fomento a la Industria del Hidrógeno Verde, ingresado en agosto de 2025, que si bien buscaba fortalecer la estrategia nacional, fue percibido por varios desarrolladores como insuficiente o incluso contraproducente para proyectos con foco exportador. Pese a ello, HNH Energy confirma su intención de continuar el proceso para obtener su RCA.

Más ajuste que renuncia

Desde una mirada más amplia, lo que ocurre en Magallanes no representa necesariamente el colapso de una promesa, sino la transición desde una etapa dominada por anuncios y expectativas hacia una fase más exigente, donde sobreviven los proyectos capaces de navegar procesos ambientales complejos, asegurar competitividad y alinearse con una demanda internacional aún incipiente, pero que irá en aumento.

Experiencias similares se observan hoy en Europa, Estados Unidos y Asia: proyectos que se reprograman, consorcios que se reordenan y estrategias que se ajustan sin que ello implique abandonar el vector hidrógeno. Los avances en contratos de compra de largo plazo, subastas, contratos por diferencia y políticas industriales más precisas están comenzando a dar forma a un mercado que avanza más lento de lo previsto, pero que no se ha detenido.

Para Magallanes, el desafío será atravesar este valle de transición sin perder capacidades, capital humano ni licencia social. La obtención de las primeras RCAs, la consolidación de infraestructura habilitante y una señal regulatoria más coherente podrían permitir que proyectos vuelvan en un segundo impulso cuando el mercado global alcance mayor madurez.

El retiro de HNH Energy de H2V Magallanes es, sin duda, una señal de alerta. Pero también es una invitación a leer el momento con mayor profundidad. La industria del hidrógeno verde no se construye en línea recta: se construye atravesando ajustes, tensiones y aprendizajes. Y en esa lógica, Magallanes aún tiene cartas relevantes por jugar.

Como planteó el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en la Cumbre de Davos 2026: “Sabemos que el viejo orden no volverá. Y no debemos lamentarnos. La nostalgia no es una estrategia. Pero creemos que de la fracción podemos construir algo más grande, mejor, más fuerte, más justo”. Para territorios como Magallanes, insertos en una economía global en transformación, el desafío no es acelerar a cualquier costo, sino avanzar con coherencia, cooperación y visión de largo plazo, de modo que cuando el mercado y las condiciones se alineen, los proyectos estén realmente preparados para sostenerse en el tiempo.

H2NEWS

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