China acelera el transporte pesado a hidrógeno mientras el CEO de TotalEnergies pone en duda su viabilidad global
China acelera el transporte pesado a hidrógeno mientras el CEO de TotalEnergies pone en duda su viabilidad global
Fecha publicada: 02 Febrero, 2026

Mientras desde Europa se cuestiona el futuro del hidrógeno en el transporte pesado, China cerró 2025 con una señal contundente en la dirección opuesta, de acuerdo a publicación en su red social LinkedIn del Profesor alemán, Dr. David Novak. El profesional continúa con su análisis, mencionando que durante diciembre, el país asiático entregó más de 700 camiones y buses a hidrógeno y formalizó pedidos por otras 1.400 unidades en solo una semana, marcando el mayor pico de contratación de vehículos comerciales a hidrógeno registrado hasta ahora.
Las cifras que menciona Novak, contrastan directamente con las declaraciones realizadas en Davos por Patrick Pouyanné, CEO de TotalEnergies, quien sostuvo que el mercado de camiones a hidrógeno se estaría contrayendo a nivel global y que esta tecnología no lograría capturar una participación relevante en el segmento heavy-duty hacia 2050. Según el ejecutivo, el avance de las baterías eléctricas estaría desplazando al hidrógeno incluso en aplicaciones de larga distancia.
Despliegue industrial a gran escala
Lejos de esa lectura, diciembre mostró un despliegue coordinado entre fabricantes, operadores logísticos y gobiernos regionales en China. Las entregas incluyeron camiones de minería de hasta 136 toneladas, corredores logísticos regionales de más de 1.100 kilómetros y camiones a hidrógeno líquido producidos en serie, con autonomías cercanas a los 1.000 kilómetros, orientados a transporte de carga pesada de larga distancia.
El mayor volumen de contratos se concentró en la primera semana completa del mes. El 8 de diciembre, Qingling Motors anunció en Hami, Xinjiang, el mayor proyecto demostrativo de camiones a pila de combustible del mundo, con un pedido inicial de 500 unidades de 49 toneladas equipadas con celdas de combustible Bosch de 300 kW. En paralelo, Zhejiang Lianhe Hydrogen se adjudicó una licitación para suministrar 200 tractocamiones a hidrógeno, mientras que Guangzhou Bus Group encargó 450 buses urbanos de hidrógeno a Skywell y Xiamen King Long.
Entre el 10 y el 11 de diciembre, HTWO Guangzhou y Dongfeng Liuzhou Motor firmaron contratos para el suministro de 200 camiones de 18 toneladas impulsados por celdas de combustible Hyundai, destinados a operaciones logísticas en el área de la Gran Bahía y con proyección hacia Sichuan-Chongqing y el delta del Yangtsé.
Una señal que tensiona el debate global
Para analistas del sector, la secuencia de contratos refleja una estrategia industrial coherente y de largo plazo. Jian Wu, observador del mercado chino de movilidad a hidrógeno, calificó ese periodo como el más intenso en adquisiciones desde 2022, destacando la rapidez con que el país está escalando soluciones cero emisiones para el transporte pesado.
El contraste entre el discurso europeo y la ejecución china vuelve a instalar una pregunta clave para la industria energética global: si el debate sobre la viabilidad del hidrógeno en transporte pesado está realmente definido por límites tecnológicos, o más bien por diferencias en visión industrial, políticas públicas e inversión en infraestructura. China, al menos por ahora, parece haber tomado una decisión clara.
En Chile, la homologación del primer camión a hidrógeno del país imulsado por Marval, en alianza con Walmart Chile, marca un precedente relevante para el transporte pesado cero emisiones en la región. El vehículo, basado en tecnología de celda de combustible, obtuvo autorización para circular en vías públicas tras completar exitosamente su proceso de certificación ante el Centro de Control y Certificación Vehicular (3CV) del Ministerio de Transportes, validando su operación en condiciones reales de carga y autonomía. Más allá del hito tecnológico, la homologación demuestra que el hidrógeno ya no es solo una promesa piloto, sino una solución capaz de integrarse al marco regulatorio y operativo existente, alineándose con la discusión internacional sobre descarbonización del transporte pesado y contrastando con las visiones que anticipan una pérdida de relevancia de esta tecnología.




