Prueba del Toyota Mirai en Chile se transforma en aprendizaje clave para la futura movilidad a hidrógeno
Prueba del Toyota Mirai en Chile se transforma en aprendizaje clave para la futura movilidad a hidrógeno
Por Grace Keller
Fecha publicada: 04 Febrero, 2026

Durante diciembre, H2NEWS tuvo la oportunidad de manejar en condiciones reales el Toyota Mirai Fuel Cell, el primer vehículo a hidrógeno homologado en Chile. Más allá del hito tecnológico, la experiencia permitió evaluar su desempeño en ciudad y autopista, su autonomía efectiva, las exigencias de la infraestructura disponible y, sobre todo, las preguntas que surgen cuando el hidrógeno deja de ser una promesa futura y se convierte en una alternativa concreta de movilidad.
Con esta entrevista a Claudio Isgut, gerente de Asuntos Corporativos y ESG de Toyota Chile, cerramos un ciclo de cobertura que ha buscado ir más allá de la novedad, para entrar en el terreno de la operación real, la toma de decisiones tecnológicas y las proyecciones del hidrógeno en la movilidad liviana del país.
H2NEWS manejó el Toyota Mirai durante algunos días en condiciones reales de uso. Desde la mirada de Toyota Chile, ¿qué aprendizajes les deja este piloto respecto de cómo el usuario chileno se enfrenta por primera vez a un vehículo a hidrógeno?
El Mirai ha sido clave para validar nuestra estrategia multivía. Hemos aprendido que, aunque el hidrógeno representa una tecnología muy moderna y eficiente, debemos evaluar en qué contextos se desarrolla mejor. En Toyota estamos convencidos que el futuro de la movilidad sustentable requiere diversas alternativas tecnológicas adaptadas a diferentes necesidades. La experiencia del usuario nos confirma que más allá del desempeño técnico, cada tecnología debe encontrar su lugar óptimo en el ecosistema de movilidad, y el hidrógeno definitivamente tiene un papel importante a desarrollar.
Uno de los puntos más notorios en la prueba es la autonomía real del vehículo. ¿Cómo define Toyota la diferencia entre la autonomía homologada y la autonomía efectiva en ciudad versus carretera?
La autonomía y el consumo de cualquier vehículo siempre están sujetas a las formas de conducción, el terreno, las condiciones climáticas y otros factores que son más relevantes en autos con algún nivel de electrificación. La tecnología de hidrógeno enfrenta dos grandes desafíos: uno es la infraestructura y otro es el rendimiento de la carga. En ese contexto, el Toyota Mirai es una plataforma tecnológica en etapa de prueba y perfeccionamiento, por lo que la autonomía homologada funciona como una referencia técnica, mientras que el desempeño en ciudad o carretera responde a variables propias del entorno y del tipo de conducción.
En conducción urbana, el Mirai muestra un comportamiento eficiente gracias a la gestión energética y la recuperación. Sin embargo, en autopista a velocidad constante, el consumo aumenta y la autonomía disminuye más rápido. ¿Qué recomendaciones concretas de manejo entrega Toyota para optimizar el rendimiento en trayectos largos?
Lo primero es que cualquier vehículo electrificado requiere una conducción diferente a los de combustión. Aunque tienen una potencia y una respuesta de aceleración similar, están hechos para que la conducción sea suave, ya que no es necesario sobreexigir el motor mientras se maneja en carretera. Es muy importante que las personas se eduquen bien respecto al manejo de las nuevas tecnologías, porque son igual de buenas, pero requieren una técnica un poco distinta. Y eso es lo que estamos haciendo en estas fases de prueba del Mirai, generando conocimiento para los usuarios del futuro.
Desde la experiencia práctica, el consumo en carretera plantea un desafío evidente. ¿Qué mejoras o cambios tecnológicos se esperan en el corto o mediano plazo para aumentar la autonomía del Mirai, especialmente en conducción de larga distancia?
A nivel global, las mejoras para aumentar la autonomía del Mirai se concentran en hacer más eficiente todo el sistema de celda de combustible. La pila ha evolucionado para generar más energía con la misma cantidad de hidrógeno, se ha reducido su tamaño y peso para mejorar la eficiencia general del vehículo, y se ha optimizado el software de gestión energética para un mejor desempeño a velocidades sostenidas, especialmente en carretera. A esto se suman mejoras en el almacenamiento de hidrógeno y un diseño exterior más bajo que favorece el flujo de aire continuo y el consumo en trayectos largos.
Pensando en el mercado chileno, ¿cuáles son las proyecciones concretas para el Toyota Mirai?
Estamos evaluando todas las alternativas, ya que hay importantes desafíos de infraestructura, por lo que por el momento, las expectativas que tenemos para el Mirai en el corto plazo están en nuestro segmento de flotas corporativas.
Aquí Toyota es muy claro: la mejor tecnología disponible en el momento adecuado, tal como lo hicimos hace 25 años con el primer híbrido, que hoy está dentro de los más vendidos. No se trata de llegar rápido, sino de probar todas las vías de movilidad sostenible para avanzar con realismo y sin dejar a nadie atrás.
Hoy la infraestructura sigue siendo el principal cuello de botella. ¿Dónde visualiza Toyota Chile la instalación de nuevas HRS en el país y bajo qué modelo se está pensando su desarrollo: alianzas público-privadas, acuerdos con empresas, flotas o hubs logísticos?
Estamos en una fase exploratoria aún y generando conciencia sobre esta tecnología. Chile tiene mucho potencial en hidrógeno y esto permite buscar alianzas estratégicas y pensar en proyectos de infraestructura.
Fuera de Japón, ¿en qué países el Mirai ha logrado mayor adopción comercial y por qué?
Un ejemplo en Europa es el de París, donde el Mirai se usa en servicios de traslado asociados a aeropuertos, con flotas que operan apoyadas por infraestructura de hidrógeno instalada directamente en los aeropuertos. Este proyecto tuvo mucho impacto para los juegos olímpicos de 2024. De esta forma, empresas que se dedican al transporte de pasajeros realizan traslados desde y hacia el aeropuerto con los autos a hidrógeno, ofreciendo un servicio más eficiente y de cero emisiones. Al ser flotas que salen y regresan al mismo punto, los vehículos se recargan en una planta, sin necesidad de adaptar toda la ciudad con infraestructura adicional, lo que hace a este servicio adecuado para la tecnología de hidrógeno que sigue aún en desarrollo.
¿Está Toyota Chile evaluando alianzas con servicios específicos —taxis, car sharing, flotas corporativas o transporte institucional— para acelerar la adopción del Mirai y del hidrógeno en movilidad?
Hoy el foco de Toyota Chile es generar conocimiento y ponerlo a disposición de la sociedad, porque creemos que el hidrógeno será importante para la carbono neutralidad. Por eso estamos conversando con diferentes actores y evaluando muchas iniciativas, sin perder de vista que debe ser una solución compatible con las personas y la infraestructura actual.
Pensando en un usuario chileno no especializado, ¿cómo definiría Toyota el perfil de conductor para el cual hoy el Mirai es una solución viable, considerando infraestructura, hábitos de manejo y costos operacionales?
El Mirai usa una tecnología distinta, única, pero mantiene el sello Toyota, que son autos que potencialmente puede usar cualquier persona. No tiene diferencias sustanciales en la experiencia de manejo, es amplio y puede servir para diferentes usos. Lo relevante es desarrollar primero la infraestructura para ver la viabilidad de masificación del Mirai y otros modelos con esta tecnología. El camino debe ser responsable para que sea una solución real.
H2NEWS
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