Cooperación Chile–Países Bajos entra en fase de implementación de proyectos

Cooperación Chile–Países Bajos entra en fase de implementación de proyectos

H2NEWS

Fecha publicada: 21 Abril, 2026

A más de dos años de implementación, el programa PIB Green Energy Corridor entre Chile y los Países Bajos, comienza a mostrar una evolución clara desde la etapa conceptual hacia una fase de consolidación operativa, donde la prioridad ya no está en la visión, sino en la ejecución. La iniciativa, impulsada por una red público-privada binacional, busca articular capacidades en toda la cadena de valor del hidrógeno verde, integrando infraestructura, conocimiento técnico y desarrollo de mercado.

Rianne Vriend, Manager Energy and Chemicals de Rotterdam Partners

Rianne Vriend, Manager Energy and Chemicals de Rotterdam Partners

De acuerdo con los antecedentes recopilados por H2News, en conversación con Rianne Vriend, Manager Energy and Chemicals de Rotterdam Partners, Paula Galilea, Asesora Económica de Hidrógeno en la Embajada de los Países Bajos y Marcelo Villagrán, Socio Director de la consultora ambiental y gestora de proyectos Mankuk Consulting & Services, el corredor ha logrado estructurar una red sólida que conecta empresas, puertos, instituciones de conocimiento y organismos públicos de ambos países. Este ecosistema ha permitido avanzar en estudios conjuntos sobre infraestructura compartida, hubs de hidrógeno y cadenas de valor internacionales, al mismo tiempo que se han desarrollado proyectos piloto y colaboraciones concretas en territorio chileno.

El avance no es menor. El programa ha pasado de una lógica exploratoria a una dinámica de cooperación comercial temprana, con resultados tangibles que comienzan a sentar las bases de una relación energética de largo plazo entre Chile y Europa.

Del optimismo a la disciplina financiera

Paula Galilea, Asesora Económica de Hidrógeno en la Embajada de los Países Bajos

Paula Galilea, Asesora Económica de Hidrógeno en la Embajada de los Países Bajos

El año 2026 marca un punto de inflexión para el sector, definido por los actores como un periodo de “realismo estratégico”. En este nuevo contexto, las empresas neerlandesas han ajustado su enfoque hacia propuestas más precisas, priorizando proyectos con viabilidad inmediata, perspectivas claras de comercialización y condiciones de bancabilidad.

Este giro responde a un escenario global más desafiante, donde múltiples proyectos de hidrógeno han sido postergados o reevaluados. Sin embargo, lejos de interpretarse como un retroceso, esta etapa se entiende como una fase de depuración del mercado, donde la calidad de los proyectos pasa a ser el factor decisivo.

La lógica es clara y apunta a construir  iniciativas robustas, técnica y financieramente sólidas, capaces de escalar cuando las condiciones de mercado sean más favorables.

Infraestructura, territorio y gobernanza como ejes críticos

Uno de los avances más relevantes del programa se observa en su enfoque sistémico, donde la integración de tecnologías no se aborda de forma aislada, sino como parte de un desarrollo coordinado de toda la cadena de valor. Esto incluye producción, almacenamiento, transporte, derivados y, especialmente, infraestructura portuaria.

El conocimiento neerlandés en desarrollo de puertos y hubs energéticos ha comenzado a incorporarse en la planificación regional chilena, particularmente en zonas estratégicas como Mejillones. Allí, la colaboración público-privada ha permitido avanzar en una visión compartida de desarrollo industrial sostenible, apoyada por instancias de diálogo, intercambio técnico y planificación territorial.

La firma de acuerdos entre autoridades y sector privado, la elaboración de hojas de ruta regionales y la generación de mesas de trabajo son señales concretas de un proceso que busca alinear crecimiento económico, sostenibilidad y aceptación social.

Resiliencia frente a la incertidumbre del mercado

El congelamiento de proyectos en Magallanes y la pausa de actores gremiales reflejan una realidad más amplia donde el mercado del hidrógeno avanza más lento de lo previsto. No obstante, el programa PIB mantiene su enfoque en la resiliencia, priorizando iniciativas con avances reales y rutas de implementación creíbles.

Existe un consenso entre los actores involucrados en que el hidrógeno verde no es un mercado de corto plazo, sino una transición estructural. Bajo esta premisa, el corredor refuerza su apuesta por proyectos viables hoy, sin perder de vista el desarrollo a gran escala en el futuro.

Tecnología aplicada y desarrollo por etapas

La integración de soluciones tecnológicas —desde electrolizadores hasta sistemas de almacenamiento y transporte— se está realizando bajo un enfoque pragmático y escalable. Empresas del clúster PIB están contribuyendo a traducir las ambiciones en proyectos concretos, alineados con condiciones locales, requerimientos ambientales y crecimiento progresivo de la demanda.

El énfasis está en habilitar desarrollos por fases, que permitan iniciar a escala manejable, pero con visión de expansión. Este enfoque busca reducir riesgos, mejorar la bancabilidad y facilitar la entrada de inversión en etapas tempranas.

Posicionamiento estratégico en eventos clave

La participación del programa en instancias internacionales como el World Hydrogen Summit en Rotterdam y Hyvolution Chile 2026 responde a una estrategia clara que es posicionarse como actor ejecutor, no solo como articulador.

Marcelo Villagrán, Socio Director de la consultora ambiental y gestora de proyectos Mankuk Consulting & Services

Marcelo Villagrán, Socio Director de la Consultora ambiental y gestora de proyectos Mankuk Consulting & Services

A través de actividades técnicas, mesas de discusión y presencia institucional, la delegación neerlandesa busca conectar directamente la visión estratégica con la implementación de proyectos, abordando cuellos de botella reales y fortaleciendo vínculos con desarrolladores, autoridades y financistas.

El objetivo es consolidar al corredor como una plataforma concreta de desarrollo, capaz de transformar oportunidades en proyectos operativos.

Hidrógeno verde como herramienta de soberanía energética

El mensaje central del programa es directo: el hidrógeno verde ya no es una promesa futura, sino una herramienta tangible para la descarbonización y la seguridad energética.

Si bien su despliegue a gran escala aún enfrenta desafíos, ya existen aplicaciones concretas en descarbonización industrial, combustibles sintéticos y fortalecimiento de sistemas energéticos locales. En este contexto, el hidrógeno comienza a posicionarse no solo como solución climática, sino también como instrumento geopolítico.

La volatilidad de los mercados energéticos y la dependencia europea de combustibles fósiles refuerzan esta visión. Aunque el hidrógeno no reemplazará en el corto plazo estas fuentes, sí emerge como una vía estratégica para diversificar el suministro y reducir vulnerabilidades estructurales.

 Acerca del PIB Green Energy Corridor

El programa PIB Green Energy Corridor Chile–Países Bajos es una iniciativa de cooperación público-privada impulsada bajo el esquema Partners for International Business, que busca posicionar a Chile como un socio estratégico para la exportación de hidrógeno verde hacia Europa, utilizando a los puertos neerlandeses como puerta de entrada. Su foco está en fortalecer la cadena de valor del hidrógeno mediante el desarrollo de infraestructura compartida, logística portuaria, almacenamiento y articulación de actores, con especial énfasis en polos como Magallanes y Mejillones, facilitando así la creación de un corredor energético entre ambos países.

Las empresas socias principales del programa son Arcadis, Impact Hydrogen, North Sea Port, Port Consultants Rotterdam, Port of Rotterdam, Proton Ventures, SoluForce y Vopak, configurando un ecosistema industrial y logístico clave para habilitar este corredor internacional de hidrógeno verde.

H2NEWS

English Version

More than two years after its implementation, the PIB Green Energy Corridor program between Chile and the Netherlands is beginning to show a clear evolution from a conceptual stage toward an operational consolidation phase, where the priority is no longer vision, but execution. The initiative, driven by a binational public-private network, aims to articulate capabilities across the entire green hydrogen value chain, integrating infrastructure, technical knowledge, and market development.

According to information gathered by H2News, in conversations with Rianne Vriend, Manager Energy and Chemicals at Rotterdam Partners; Paula Galilea, Hydrogen Economic Advisor at the Embassy of the Netherlands; and Marcelo Villagrán, Managing Partner at the environmental consulting and project development firm Mankuk Consulting & Services, the corridor has succeeded in structuring a robust network connecting companies, ports, knowledge institutions, and public agencies from both countries. This ecosystem has enabled progress in joint studies on shared infrastructure, hydrogen hubs, and international value chains, while also fostering pilot projects and concrete collaborations within Chilean territory.

The progress is significant. The program has moved from an exploratory logic to an early-stage commercial cooperation dynamic, with tangible results that are beginning to lay the foundation for a long-term energy relationship between Chile and Europe.

From optimism to financial discipline

The year 2026 marks a turning point for the sector, described by stakeholders as a period of “strategic realism.” In this new context, Dutch companies have adjusted their approach toward more precise proposals, prioritizing projects with immediate feasibility, clear commercialization prospects, and bankable conditions.

This shift responds to a more challenging global landscape, where multiple hydrogen projects have been postponed or reassessed. However, rather than being interpreted as a setback, this stage is understood as a market filtering phase, where project quality becomes the decisive factor.

The logic is clear and focused on building robust initiatives—technically and financially sound—capable of scaling when market conditions become more favorable.

Infrastructure, territory, and governance as critical pillars

One of the program’s most relevant advances lies in its systemic approach, where technology integration is not addressed in isolation, but as part of a coordinated development of the entire value chain. This includes production, storage, transport, derivatives, and especially port infrastructure.

Dutch expertise in port and energy hub development has begun to be incorporated into Chilean regional planning, particularly in strategic areas such as Mejillones. There, public-private collaboration has enabled progress toward a shared vision of sustainable industrial development, supported by dialogue platforms, technical exchange, and territorial planning.

The signing of agreements between authorities and the private sector, the development of regional roadmaps, and the creation of working groups are concrete signals of a process aimed at aligning economic growth, sustainability, and social acceptance.

Resilience in the face of market uncertainty

The freezing of projects in Magallanes and the pause of industry associations reflect a broader reality in which the hydrogen market is advancing more slowly than expected. Nevertheless, the PIB program maintains its focus on resilience, prioritizing initiatives with real progress and credible implementation pathways.

There is a consensus among stakeholders that green hydrogen is not a short-term market, but a structural transition. Under this premise, the corridor reinforces its commitment to viable projects today, without losing sight of large-scale development in the future.

Applied technology and phased development

The integration of technological solutions—from electrolyzers to storage and transport systems—is being carried out under a pragmatic and scalable approach. Companies within the PIB cluster are contributing to translating ambitions into concrete projects, aligned with local conditions, environmental requirements, and gradual demand growth.

The emphasis is on enabling phased developments, allowing projects to start at a manageable scale but with a vision for expansion. This approach seeks to reduce risks, improve bankability, and facilitate early-stage investment.

Strategic positioning in key events

The program’s participation in international platforms such as the World Hydrogen Summit in Rotterdam and Hyvolution Chile 2026 responds to a clear strategy: positioning itself as an executing actor, not just a coordinating one.

Through technical activities, discussion panels, and institutional presence, the Dutch delegation aims to directly connect strategic vision with project implementation, addressing real bottlenecks and strengthening ties with developers, authorities, and financiers.

The objective is to consolidate the corridor as a concrete development platform, capable of transforming opportunities into operational projects.

Green hydrogen as a tool for energy sovereignty

The program’s central message is direct: green hydrogen is no longer a future promise, but a tangible tool for decarbonization and energy security.

While large-scale deployment still faces challenges, there are already concrete applications in industrial decarbonization, synthetic fuels, and the strengthening of local energy systems. In this context, hydrogen is beginning to position itself not only as a climate solution, but also as a geopolitical instrument.

The volatility of energy markets and Europe’s dependence on fossil fuels reinforce this vision. Although hydrogen will not replace these sources in the short term, it is emerging as a strategic pathway to diversify supply and reduce structural vulnerabilities.

About the PIB Green Energy Corridor

The PIB Green Energy Corridor Chile–Netherlands program is a public-private cooperation initiative developed under the Partners for International Business framework. It aims to position Chile as a strategic partner for the export of green hydrogen to Europe, using Dutch ports as a gateway. Its focus is on strengthening the hydrogen value chain through the development of shared infrastructure, port logistics, storage, and stakeholder coordination, with particular emphasis on hubs such as Magallanes and Mejillones, thereby enabling the creation of an energy corridor between both countries.

The program’s main partner companies are Arcadis, Impact Hydrogen, North Sea Port, Port Consultants Rotterdam, Port of Rotterdam, Proton Ventures, SoluForce, and Vopak, forming a key industrial and logistics ecosystem to enable this international green hydrogen corridor.

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