E-diesel emerge como alternativa viable pero costosa y dependiente de recursos críticos para la descarbonización marítima

E-diesel emerge como alternativa viable pero costosa y dependiente de recursos críticos para la descarbonización marítima

Fecha publicada: 23 Abril, 2026

El transporte marítimo enfrenta una creciente presión por reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, en un contexto donde no existe una solución única para reemplazar los combustibles fósiles. En este escenario, el e-diesel se posiciona como una de las alternativas analizadas por el Mærsk Mc-Kinney Møller Center for Zero Carbon Shipping (MMMCZCS), que evaluó sus características, riesgos y oportunidades como parte de un conjunto de ocho combustibles marítimos alternativos.

El análisis plantea que, si bien múltiples opciones permiten reducir emisiones, cada una presenta diferencias relevantes en términos de sostenibilidad, escalabilidad, madurez tecnológica y costos.

Sostenibilidad condicionada por el origen de insumos y alta demanda de recursos

El e-diesel está sujeto a criterios de sostenibilidad que aún no se encuentran plenamente definidos ni armonizados a nivel global, especialmente en lo relativo a metodologías de análisis de ciclo de vida.

Entre los principales riesgos identificados se encuentran los impactos asociados al uso no sostenible de dióxido de carbono, lo que puede generar cambios en el uso de suelo, pérdida de biodiversidad y aumento de emisiones. El estudio indica que fuentes como la captura directa del aire o del océano pueden ofrecer alternativas más sostenibles para el suministro de CO2.

Asimismo, la producción de e-diesel requiere grandes volúmenes de electricidad de bajas emisiones, agua y terreno, lo que puede generar tensiones en regiones con escasez hídrica o conflictos por uso de recursos.

Emisiones dependen de electricidad y captura de carbono

Las emisiones de gases de efecto invernadero del e-diesel, considerando todo su ciclo de vida, se sitúan típicamente entre 1 y 10 g CO2eq/MJ, dependiendo de factores como la fuente de carbono, la matriz eléctrica y la eficiencia del proceso productivo.

El análisis destaca que el perfil de emisiones está fuertemente influenciado por la electricidad utilizada en la producción de hidrógeno mediante electrólisis, así como por la captura y procesamiento de CO2.

En condiciones óptimas, utilizando electricidad renovable y CO2 de origen biogénico o capturado, el e-diesel puede alcanzar emisiones cercanas a cero. Sin embargo, el uso de electricidad con alta intensidad de carbono o CO2 de origen industrial reduce significativamente sus beneficios climáticos.

Desafíos en disponibilidad y escalamiento industrial

El e-diesel puede producirse a través de dos rutas principales: mediante síntesis Fischer-Tropsch a partir de hidrógeno y CO2, o a partir de e-metanol como insumo. En ambos casos, la disponibilidad de electricidad renovable y CO2 biogénico a gran escala constituye una limitante clave.

Tecnologías como la captura directa de aire y océano aún se encuentran en fase de demostración, lo que restringe su contribución en el corto plazo.

En términos de infraestructura, se requiere expandir significativamente la generación eléctrica renovable, la capacidad de electrólisis y las instalaciones de captura, transporte y procesamiento de CO2. Además, el desarrollo de plantas catalíticas puede tardar entre cinco y seis años, con posibles extensiones debido a la limitada experiencia a escala industrial.

Compatibilidad con la flota existente facilita su adopción

Uno de los principales atributos del e-diesel es su similitud con el diésel convencional, lo que permite su uso en la flota existente sin modificaciones relevantes.

Las tecnologías asociadas a su operación son maduras y no representan un desafío en términos de seguridad. Asimismo, puede utilizar la infraestructura actual de almacenamiento, transporte y abastecimiento, aunque aún se deben definir lineamientos específicos para el bunkering.

Marco regulatorio en desarrollo y altos costos limitan su competitividad

En el ámbito regulatorio, el desarrollo de criterios de sostenibilidad y metodologías de medición de emisiones por parte de la Organización Marítima Internacional aún está en proceso. Estas definiciones serán clave para la certificación y adopción de combustibles alternativos.

Desde el punto de vista económico, el e-diesel presenta costos significativamente superiores a los combustibles convencionales. Se estima que en 2026 su costo será aproximadamente seis veces mayor que el del fuelóleo bajo en azufre, reduciéndose a 5,5 veces en 2030.

El costo de abatimiento se sitúa en torno a 650 USD por tonelada de CO2 evitada en 2026 y 550 USD en 2030, sin considerar los costos asociados a las embarcaciones.

El análisis también advierte que el e-diesel competirá con otras industrias, como la química y la producción de combustibles sostenibles para aviación, por el acceso a recursos clave como el CO2 biogénico y el metanol.

Un combustible técnicamente viable, pero condicionado por costos y disponibilidad

El e-diesel representa una opción técnicamente viable para la descarbonización del transporte marítimo, especialmente por su compatibilidad con la infraestructura existente. Sin embargo, su desarrollo a gran escala dependerá de la disponibilidad de insumos sostenibles, la expansión de capacidades industriales y la evolución de los marcos regulatorios y económicos.

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